
Tras visitar las Islas Azores, estos amigos nos solicitaron un paraíso cercano lleno paisajes espectaculares para sus vacaciones de verano. La idea inicial era poder disfrutar de unos días de relax conectados con la naturaleza con posibilidad de realizar rutas accesibles, deleitarse con la gastronomía, y descansar en un lugar tranquilo.

Sin duda, nuestra recomendación fue Madeira, situado a menos de 4 horas de la península. Su orografía hace de este destino algo único, uniendo mar y montaña a pocos metros sin grandes distancias.


El norte de la isla es verde y exuberante, mientras que el sur es más rocoso y árido. Cascadas repletas de caudal durante todo el año, navegaciones para avistar cetáceos al atardecer, e incluso recorriendo la costa en Kayak rodeando todas las formaciones rocosas de la costa más oriental. Sus piscinas naturales durante la temporada de verano son una delicia para poder darse un baño para finalizar la jornada, tras una bonita caminata de montaña. Sus piscinas naturales durante la temporada de verano son una delicia para poder darse un baño para finalizar la jornada.

Un pequeño paraíso natural que ofrece grandes recuerdos inolvidables con sus asombrosos paisajes.